Según parece, el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Y esto es tan cierto, que no sólo tropieza dos veces, sino tres, cuatro, cinco, seis…
Conozco personas que pasan situaciones insoportables en relaciones disfuncionales y aguantan, y aguantan, y aguantan y siguen aguantando. Incluso terminan con esas relaciones, para un par de días, semanas o meses después, regresar con la misma persona que tanto abusó de ellas. Es como el dicho ese de “…pegáme, pero no me dejés…”
Igualmente conozco gerentes/empresarios que tropiezan con las mismas piedras, infinidad de veces. Ya se trate de aguantarle a la secretaria que cometa los mismos errores mil veces o de no analizar la realidad del mercado o de las finanzas empresariales y seguir endeudando a la empresa. Tropiezan un día con el departamento de contabilidad, a la siguiente hora con el de bodega, después con el de despachos… y todo su día es de tropezones. ¿Y el siguiente día? Lo mismo, se repite la secuencia de tropezones y la secuencia de piedras.
Un gerente me dijo una vez: “…mi secretaria comete siempre los mismos errores… ¿Qué tiene de malo?” y yo le respondí: ¡El jefe! A mi criterio un error que se comete dos veces, ya no es error la segunda vez. Y si ese “error” se sigue cometiendo, la responsabilidad ya no es de quien lo comete sino de quien deja que se cometa.
Cuando una persona comete un error una vez, se le capacita. Si lo comete dos veces, se le capacita y se le corrige y si es necesario, se le disciplina como la ley lo permite. A la tercera vez… yo usaría las “tijeras gerenciales” y lo “desvincularía” por no decir llanamente que lo despediría y lo haría responsable penal y civilmente por las consecuencias de su “error”.
Tropezar con la misma piedra es que cada año se inicia sin planes de negocios o planes estratégicos reales y profesionales. Tropezar con la misma piedra es dejar que decidan los que no tienen capacidad o competencias para hacerlo. Tropezar con la misma piedra es continuar con personal empírico que se va haciendo a sí mismo, mediante prueba y error. Tropezar con la misma piedra es no tener métodos validados de medición del desempeño de todos los recursos de la empresa. Tropezar con la misma piedra es no desarrollar equipos multifuncionales y multidisciplinarios. Tropezar con la misma piedra es que la empresa más parezca un feudo o un reino que una organización de profesionales. Tropezar con la misma piedra es no innovar o cambiar. Tropezar con la misma piedra es tener reuniones empresariales y que siempre terminen igual, que no se solucione nada, que se peleen unos con otros; Tropezar con la misma piedra es que siempre el gerente o el mismo ejecutivo se cantinee a todas las secres que pueda, Tropezar con la misma piedra es que siempre se planifica un presupuesto y nunca se cumple, Tropezar con la misma piedra es que se prometan cosas y no se cumplan, Tropezar con la misma piedra es seguir contratando personal sin conocer sus competencias, etc. etc.
Tropezar con la misma piedra es no hacer nada para corregir, cambiar y prevenir. Tropezar con la misma piedra es que hay gerentes/propietarios que no sólo son parte del problema y que no dan soluciones, sino que son la raíz del problema. SIEMPRE la cabeza es la responsable de todo lo que sucede en la empresa, si no ¿Para qué es la cabeza? Lo que pasa es que muchos gustan de las prerrogativas y derechos de ser gerentes pero no quieren las responsabilidades y obligaciones implícitas en ese título.
Yo siempre he dicho que una definición de estupidez y de necedad es hacer siempre lo mismo, pero esperando resultados diferentes.
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