Hoy me puse a recordar…
¿Qué habrá sido de aquel pequeño restaurante en el interior del país, que requería urgentemente modificar el menú de platos que ofrecía? ¿Habrá seguido su dueño tan empecinado en no cambiar e insistir en que lo que él ofrecía era mejor que lo que los clientes querían? ¿Habrá salido del enorme barranco financiero en que estaba o estará más “ahorcado” que antes?
¿Y aquel hotelito del occidente que teniendo apenas 8 habitaciones no conseguía ni llenar la mitad? ¿Habrá su dueña, podido “romper” sus miedos y ofrecer mejores servicios? ¿Habrá dejado de lado la haraganería que le impedía contactar y visitar a los tour operadores? ¿Terminaría de hacer un montón de cosas irrelevantes –pero que “llenaban” su ego- y realizar un programa para viajeros? ¿Seguirá necesitando urgentemente dinero para pagar sus deudas?
¿Qué pasaría con aquella escuela de español que insistía en “hacer lo mismo y ofrecer lo mismo” que su competencia? ¿Implementaría las herramientas de gestión que le proporcionamos para “desenredar” sus problemas contables y financieros? ¿Capacitaría a su personal o el dueño seguiría centralizando todas las decisiones?
Hoy me recordé de aquella dueña de un hotel, que siempre llegaba más de 1 hora tarde a todas las sesiones de capacitación, que no realizaba sus “tareas” y que después pedía copia a los otros participantes ¿Se la “comería” la competencia? ¿Lograría salir adelante en la crisis turística que pesa sobre ese departamento? ¿Se arrepentirá en algún momento de haber perdido el tiempo en las sesiones de capacitación y asistencia técnica? ¿Se arrepentirá de no haber aprovechado que otra organización pagara la capacitación y que ahora tenga que afrontar su responsabilidad?
También me acordé de un “chef” que siempre lo sabía todo. Que tenía una respuesta para todo. Pero que al confrontarlo con las circunstancias específicas de su “empresa”, estaba más “quebrado” que una financiera fantasma.
Me acordé de aquel restaurante de una cadena muy famosa a nivel nacional, que teniendo personal propio del área, era una vergüenza en su calidad y servicio. Me acordé de aquel restaurante chino, que tenía unos platos deliciosos y que era la envidia de todos porque el domingo ofrecía un bufé muy bueno y barato ¿Por qué en lugar de envidiarlo no competían con él? ¿Por qué en lugar de sólo alegar, no hicieron algo diferente y bueno para sus clientes?
Me acordé que casi nunca comí en los restaurantes que participaban en el programa de capacitación, porque eran malísimos. Que casi nunca dormí en los hoteles participantes, porque también eran pésimos. Me acordé que el programa de capacitación y de asistencia técnica NO fue un fracaso, que el fracaso eran los participantes. Que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Me acordé que esos “empresarios” no eran profesionales sino personas que por diferentes circunstancias decidieron poner un “negocio” sin tener las competencias necesarias para tener éxito. Me acordé que eran muy buenas personas y muy decentes; pero engañados por ellos mismos y que sin importar qué tipo de capacitación y asistencia técnica se les diera, tenían todo “cuesta arriba” por su empirismo y resistencia al cambio.
Me acordé de aquella “empresaria” que tenía un hotel en Sololá pero que no sabía ni prender una computadora y que a las dos sesiones de capacitación salió corriendo y no regresó más. Me acordé de aquel administrador que no tenía ni la más mínima noción de lo que es hacer un análisis numérico y mucho menos estadístico (que prácticamente no sabía leer ni escribir, pero había trabajado muchos años con el dueño). Me acordé del propietario de la empresa que “delegó” (mejor dicho, abdicó) en su hombre de “confianza” pero que era totalmente incapaz, empírico e intransigente.
Me acordé que ese tipo de empresarios es igual que la utopía de que la selección de fút de Guate, algún día llegue al mundial. No es nuestro fút el malo ni las personas que lo juegan. Es que simplemente no tenemos lo que se necesita para jugar a nivel internacional. Ni la altura, ni la velocidad, ni el aguante, ni el “aire” ni la concepción y brillantez de realizar grandes jugadas. No basta con tener uniformes y correr detrás de una pelotita. No basta con tener un negocio, no basta con tener “pasión” y buenas intenciones… hay que tener lo que se requiere para ser gerente. Propietario es quien posee un negocio. Gerente es quien lo administra. Empresario es quien tiene éxito. Tiene éxito el que hace lo que debe hacerse. El que cambia lo que debe cambiarse. El que aprende lo que debe estudiarse.
Historias reales de un Consultor Empresarial en Guatemala y Centroamérica. Una década de experiencias -buenas y malas- en la consultoría y la capacitación empresarial. Vivencias propias del autor.
martes, 12 de octubre de 2010
jueves, 7 de octubre de 2010
Los jefes y sus amantes…
Jaajajajajajaja… parece un tema de risa, pero las consecuencias pueden ser catastróficas.
Todavía no conozco una organización, por pequeña que sea, nacional o transnacional, que no tenga “problemas de faldas”. O una en que el jefe o uno de sus gerentes o ejecutivos no tenga “amante interna” y que antes o después, haya “clavos” personales y empresariales.
Historia 1: Él era una de las mentes más brillantes (me contaron que al final se suicidó y que terminó como una adicto total a las drogas, además de serios problemas legales y penales en los USA).
Ella una de las mujeres más calculadoras, arribistas y frías que he conocido. Fueron amantes por años y él puso todas sus empresas en las manos de ella. Ella era la “mente siniestra” detrás de todos los clavos empresariales, una verdadera arpía. Él perdió a su esposa y a sus hijos, su familia (menos a su papá, que era igual o peor que él) a sus amigos, a sus socios, sus empresas, su dinero; en fin, perdió todo por tener a la amante metida en la empresa y mezclar lo personal con lo empresarial.
Historia 2: Él era el gerente centroamericano de una empresa europea de reconocido prestigio.
Su carrera cada vez era mejor y estoy seguro que ganaba un dineral en su puesto. Fue trasladado a trabajar a Guatemala con todas las prerrogativas de un alto gerente europeo, pero cometió el error de traerse a su amante y darle un puesto en la empresa.
Todos sabían que ella era su amante, pero no le importó. No estoy seguro que analizara las consecuencias ya que la “calentura” por la amante era mayor que su responsabilidad empresarial. Por ella, dejó de trabajar. Se ausentaba sin razón. Se dedicó a jugar al golf y a comprar membresías en los clubes de golf. Grandes cenas, fiestas, carros, viajes. Las convenciones empresariales eran en Miami, etc. etc.
Hasta que un día llegó a las instalaciones de la empresa (ubicadas en el Periférico) y los policías no lo dejaron entrar. Desde Europa llegaron las instrucciones de “echarlo” de la empresa, de poner sus cosas en una cajita de cartón y que nunca volviera a poner un pie en la empresa… lo mismo le sucedió a su amante.
Me pregunto ¿Seguirán juntos? ¿Estará ella con él, ahora que ya no es el gerente europeo de una transnacional? ¿Habrá valido la pena perder su puesto por ella?
Historia 3 y 4: Estas historias tienen como actores a 4 diferentes personas, pero están muy ligadas ya que todas pertenecían a la misma organización.
El presidente de la junta directiva siempre estuvo en contienda con el vicepresidente. Competían para demostrar quién era mejor. Incluso tenían amantes –dentro y fuera de la organización- para competir en todos los terrenos.
Uno de ellos, tenía amantes múltiples y al mismo tiempo. El otro tenía amantes consecutivas y sin parar. Uno de ellos ya tenía 2 matrimonios y le seguía jurando amor eterno a su amante de los últimos 10 años. El otro tenía amantes en todos los puertos y creía que todas se enamoraban de él; pensó divorciarse pero su religiosidad se lo impidió (parece ser que su religión le impedía divorciarse pero no tener amantes...jajajaja.)aunque su esposa era una gran mujer y madre de sus dos hijos.
Ambos tenían hijos y los elementos necesarios para que sus familias fueran estables. Ambos tenían como esposas, mujeres que podrían haberlos hecho felices.
Uno utilizaba sus hazañas y proezas deportivas para conquistar a cuanta mujer se le pusiera enfrente. El otro utilizaba su capacidad de oratoria y carisma personal para vencer a las incautas. Uno tenía una amante fija, que era feísima y el otro tenía una amante muy atractiva, pero que no le era fiel e incluso era amante de su contrincante.
El resultado personal no importa (aunque ambos ejecutivos perdieron a sus familias, su trabajo, sus medios de ingresos, etc.).
El resultado empresarial: la organización desapareció, terminó, quebró, porque ni el presidente de la junta directiva ni su vicepresidente pudieron tener el zíper arriba y la bragueta cerrada.
La organización se hundió porque las amantes de esos ejecutivos también trabajaban en la empresa; una era la gerente general y la otra la gerente regional.
A la empresa le fue mal, porque una de las amantes quería convertirse en la nueva esposa y la otra –sin querer o con querer- quedó esperando un hijo de su ejecutivo (o por lo menos eso le dijo –sin pruebas- ante de hacerse un aborto –nuevamente sin pruebas de que lo haya hecho). Ambos ejecutivos se pelearon hasta el día final de la empresa. Ambos ejecutivos se creyeron “lo mejor”.
Historia 5: Uno de los mejores ejecutivos tenía a una de las más bellas secretarias, por amante. Un día el esposo de la secretaria se enteró y llegó a buscar al ejecutivo. ¿Sería para pelear o para matarlo? Nunca lo sabremos porque el ejecutivo fue ayudado a escapar y salió corriendo. Logró salirse del edificio por donde sacaban la basura (¿Será alguna coincidencia de la vida?) y nunca más regresó. Me imagino que si su rápida huida no hubiera sido interpretada como “renuncia”, lo hubieran despedido. Ella, la secre, la amante, la bonita fue inmediatamente despedida. Fue humillante ver cómo una mujer con una “linda familia” y un esposo que la apoyó hasta en los momentos más duros y difíciles, fue “sacada” de la empresa como que si tuviera lepra. Los ojos de las otras trabajadoras de la empresa brillaban como teniendo un rótulo que decía: “merecido lo tiene por peperecha”.
¿Vale la pena involucrarse “sentimental o sexualmente” con alguien de la propia empresa? Puede ser que algunos momentos puedan ser “buenos”, pero al final las consecuencias no son buenas ni para las personas ni para las empresas. No me presento como un mojigato, sino como un consultor empresarial y termino recordándoles que “no hay que defecar donde uno come”.
Todavía no conozco una organización, por pequeña que sea, nacional o transnacional, que no tenga “problemas de faldas”. O una en que el jefe o uno de sus gerentes o ejecutivos no tenga “amante interna” y que antes o después, haya “clavos” personales y empresariales.
Historia 1: Él era una de las mentes más brillantes (me contaron que al final se suicidó y que terminó como una adicto total a las drogas, además de serios problemas legales y penales en los USA).
Ella una de las mujeres más calculadoras, arribistas y frías que he conocido. Fueron amantes por años y él puso todas sus empresas en las manos de ella. Ella era la “mente siniestra” detrás de todos los clavos empresariales, una verdadera arpía. Él perdió a su esposa y a sus hijos, su familia (menos a su papá, que era igual o peor que él) a sus amigos, a sus socios, sus empresas, su dinero; en fin, perdió todo por tener a la amante metida en la empresa y mezclar lo personal con lo empresarial.
Historia 2: Él era el gerente centroamericano de una empresa europea de reconocido prestigio.
Su carrera cada vez era mejor y estoy seguro que ganaba un dineral en su puesto. Fue trasladado a trabajar a Guatemala con todas las prerrogativas de un alto gerente europeo, pero cometió el error de traerse a su amante y darle un puesto en la empresa.
Todos sabían que ella era su amante, pero no le importó. No estoy seguro que analizara las consecuencias ya que la “calentura” por la amante era mayor que su responsabilidad empresarial. Por ella, dejó de trabajar. Se ausentaba sin razón. Se dedicó a jugar al golf y a comprar membresías en los clubes de golf. Grandes cenas, fiestas, carros, viajes. Las convenciones empresariales eran en Miami, etc. etc.
Hasta que un día llegó a las instalaciones de la empresa (ubicadas en el Periférico) y los policías no lo dejaron entrar. Desde Europa llegaron las instrucciones de “echarlo” de la empresa, de poner sus cosas en una cajita de cartón y que nunca volviera a poner un pie en la empresa… lo mismo le sucedió a su amante.
Me pregunto ¿Seguirán juntos? ¿Estará ella con él, ahora que ya no es el gerente europeo de una transnacional? ¿Habrá valido la pena perder su puesto por ella?
Historia 3 y 4: Estas historias tienen como actores a 4 diferentes personas, pero están muy ligadas ya que todas pertenecían a la misma organización.
El presidente de la junta directiva siempre estuvo en contienda con el vicepresidente. Competían para demostrar quién era mejor. Incluso tenían amantes –dentro y fuera de la organización- para competir en todos los terrenos.
Uno de ellos, tenía amantes múltiples y al mismo tiempo. El otro tenía amantes consecutivas y sin parar. Uno de ellos ya tenía 2 matrimonios y le seguía jurando amor eterno a su amante de los últimos 10 años. El otro tenía amantes en todos los puertos y creía que todas se enamoraban de él; pensó divorciarse pero su religiosidad se lo impidió (parece ser que su religión le impedía divorciarse pero no tener amantes...jajajaja.)aunque su esposa era una gran mujer y madre de sus dos hijos.
Ambos tenían hijos y los elementos necesarios para que sus familias fueran estables. Ambos tenían como esposas, mujeres que podrían haberlos hecho felices.
Uno utilizaba sus hazañas y proezas deportivas para conquistar a cuanta mujer se le pusiera enfrente. El otro utilizaba su capacidad de oratoria y carisma personal para vencer a las incautas. Uno tenía una amante fija, que era feísima y el otro tenía una amante muy atractiva, pero que no le era fiel e incluso era amante de su contrincante.
El resultado personal no importa (aunque ambos ejecutivos perdieron a sus familias, su trabajo, sus medios de ingresos, etc.).
El resultado empresarial: la organización desapareció, terminó, quebró, porque ni el presidente de la junta directiva ni su vicepresidente pudieron tener el zíper arriba y la bragueta cerrada.
La organización se hundió porque las amantes de esos ejecutivos también trabajaban en la empresa; una era la gerente general y la otra la gerente regional.
A la empresa le fue mal, porque una de las amantes quería convertirse en la nueva esposa y la otra –sin querer o con querer- quedó esperando un hijo de su ejecutivo (o por lo menos eso le dijo –sin pruebas- ante de hacerse un aborto –nuevamente sin pruebas de que lo haya hecho). Ambos ejecutivos se pelearon hasta el día final de la empresa. Ambos ejecutivos se creyeron “lo mejor”.
Historia 5: Uno de los mejores ejecutivos tenía a una de las más bellas secretarias, por amante. Un día el esposo de la secretaria se enteró y llegó a buscar al ejecutivo. ¿Sería para pelear o para matarlo? Nunca lo sabremos porque el ejecutivo fue ayudado a escapar y salió corriendo. Logró salirse del edificio por donde sacaban la basura (¿Será alguna coincidencia de la vida?) y nunca más regresó. Me imagino que si su rápida huida no hubiera sido interpretada como “renuncia”, lo hubieran despedido. Ella, la secre, la amante, la bonita fue inmediatamente despedida. Fue humillante ver cómo una mujer con una “linda familia” y un esposo que la apoyó hasta en los momentos más duros y difíciles, fue “sacada” de la empresa como que si tuviera lepra. Los ojos de las otras trabajadoras de la empresa brillaban como teniendo un rótulo que decía: “merecido lo tiene por peperecha”.
¿Vale la pena involucrarse “sentimental o sexualmente” con alguien de la propia empresa? Puede ser que algunos momentos puedan ser “buenos”, pero al final las consecuencias no son buenas ni para las personas ni para las empresas. No me presento como un mojigato, sino como un consultor empresarial y termino recordándoles que “no hay que defecar donde uno come”.
Una de mis peores experiencias… (Recordando a Heydi S.)
Una de mis peores experiencias fue trabajar para una organización guatemalteca, supuestamente privada pero con todas las características de un ente gubernamental. La burocracia, la incapacidad, la prepotencia de sus ejecutivos rivaliza muy bien con las peores instancias de gobierno. Y la mediocridad de los resultados que obtienen y la ineficiencia y gastos superfluos que manejan, más es una carga para sus socios. Y lo peor, es que las mentiras que propagan, ellos mismos se las creen. Es una organización MUY cuestionada por sus mismos “beneficiarios” (quedan muy pocos, afortunadamente).
Me tocó tener que “rendir” cuentas (porque yo era un asesor externo) a una “ejecutiva” que NO conocía NADA del tema de esa organización. Todavía me pregunto ¿Qué método utilizarían para contratarla? Ya que no tenía ni la más mínima competencia para la gestión que se le encargó. ¿Sería novia de algún miembro de la junta directiva… o su hija… o su sobrina… o una “recomendada” de alguien? Por eso no es de extrañar los pobres resultados que esa organización obtiene y que sus problemas son mayores que sus beneficios. Personal incapaz y problemático genera organizaciones ineficientes. En broma/en serio yo he dicho, que quien sabe, sabe y quien no sabe, trabaja en esa organización.
Durante el tiempo que ejecuté la parte que me correspondía en la asesoría, los choques y enfrentamientos fueron constantes e incluso brutales. No es usual que yo pierda los estribos pero con ella, fui muy duro, mordaz, frío y concreto en hacerle saber lo que pensaba de ella y su incapacidad para el trabajo que realizábamos. A tanto llegó la estupidez de esta ejecutiva, que por primera vez en mi vida renuncié a esa consultoría sin terminarla. Renuncié y me fui. No aguanté verla ni por un momento más.
Cuando entregaba mis reportes, ella solicitaba cambios fuera de proporción y se pasaba los “Términos de Referencia” y el contrato que existía, por el arco del triunfo. No le gustaba mi “estilo” de redacción porque ella prefería a Isabel Allende sobre Vargas Llosa… jajajjaja… ridículo, pero cierto. Quiso que los reportes fueran una monografía y un curso de capacitación sobre el tema, en caso alguno de la junta directiva no entendiera o conociera del tema o que en el futuro, alguien necesitara “ampliar” el tema. Yo le decía mirándola directamente a los ojos: “…no tengo por qué llenar tus vacíos de conocimiento sobre el tema… no tengo porque ampliar los reportes a tu gusto y para suplir lo que tu ignorancia no te permite hacer…” así que se aprovechó de su “jerarquía” y atrasó increíblemente los pagos (nuevamente se limpió con el contrato y con los TdR).
Y no es que el tema de la asesoría fuera difícil, es que ella simplemente NO sabía NADA y quería que la consultoría la “capacitara” y la sacara de su ignorancia. Era como que alguien fuera nombrado “Jefe de Cirugía” de un hospital pero no es doctor y nunca ha tenido ningún conocimiento médico. Negocio es negocio y los Términos de Referencia no incluían ser niñeros de una incapaz, malcriada e ignorante.
Heydi nunca cumplió con los plazos convenidos y el Plan de Trabajo que se regía por el contrato. Se fue de viaje a Europa (a una feria en España) con “su” jefe (me pregunto si sería un viaje como el del presidente de la Corte Suprema de Justicia, con su “asistente” cuando fueron a Brasil?). Un proyecto de 4 meses y de 3 fases, tardó un año para terminar 2 fases.
Llegué a pedirle a quien era mi socio, que se sacrificara con ella (no sé si lo hizo o no, aunque para él una escoba era presa oportuna) y así calmar las estupideces de Heydi S. Llegué a pedirle que hiciera ejecutar las cláusulas del contrato y pedir una mediación… pero resultó que también mi “socio” fue un cobarde y se plegó a los caprichos de ella y de su “jefe”. Al final, no pude más y renuncié. Sin pago (mi “socio” cabalgó la plata que le dieron y se tardó más de 6 meses en pagarme) pero emocionalmente satisfecho. Muy pocas cosas en mi vida se han sentido tan bien como renunciar de esa organización. Fue delicioso decirle todo lo que pensaba a Heydi y salir para siempre de su vida. Ella fue una pesadilla y ni a mi peor enemigo le deseo que trabaje para ella, por mucha necesidad que tenga.
En fin, termino aquí el tema; no sea que por escribir de ella venga a mis sueños y se repita la pesadilla.
Me tocó tener que “rendir” cuentas (porque yo era un asesor externo) a una “ejecutiva” que NO conocía NADA del tema de esa organización. Todavía me pregunto ¿Qué método utilizarían para contratarla? Ya que no tenía ni la más mínima competencia para la gestión que se le encargó. ¿Sería novia de algún miembro de la junta directiva… o su hija… o su sobrina… o una “recomendada” de alguien? Por eso no es de extrañar los pobres resultados que esa organización obtiene y que sus problemas son mayores que sus beneficios. Personal incapaz y problemático genera organizaciones ineficientes. En broma/en serio yo he dicho, que quien sabe, sabe y quien no sabe, trabaja en esa organización.
Durante el tiempo que ejecuté la parte que me correspondía en la asesoría, los choques y enfrentamientos fueron constantes e incluso brutales. No es usual que yo pierda los estribos pero con ella, fui muy duro, mordaz, frío y concreto en hacerle saber lo que pensaba de ella y su incapacidad para el trabajo que realizábamos. A tanto llegó la estupidez de esta ejecutiva, que por primera vez en mi vida renuncié a esa consultoría sin terminarla. Renuncié y me fui. No aguanté verla ni por un momento más.
Cuando entregaba mis reportes, ella solicitaba cambios fuera de proporción y se pasaba los “Términos de Referencia” y el contrato que existía, por el arco del triunfo. No le gustaba mi “estilo” de redacción porque ella prefería a Isabel Allende sobre Vargas Llosa… jajajjaja… ridículo, pero cierto. Quiso que los reportes fueran una monografía y un curso de capacitación sobre el tema, en caso alguno de la junta directiva no entendiera o conociera del tema o que en el futuro, alguien necesitara “ampliar” el tema. Yo le decía mirándola directamente a los ojos: “…no tengo por qué llenar tus vacíos de conocimiento sobre el tema… no tengo porque ampliar los reportes a tu gusto y para suplir lo que tu ignorancia no te permite hacer…” así que se aprovechó de su “jerarquía” y atrasó increíblemente los pagos (nuevamente se limpió con el contrato y con los TdR).
Y no es que el tema de la asesoría fuera difícil, es que ella simplemente NO sabía NADA y quería que la consultoría la “capacitara” y la sacara de su ignorancia. Era como que alguien fuera nombrado “Jefe de Cirugía” de un hospital pero no es doctor y nunca ha tenido ningún conocimiento médico. Negocio es negocio y los Términos de Referencia no incluían ser niñeros de una incapaz, malcriada e ignorante.
Heydi nunca cumplió con los plazos convenidos y el Plan de Trabajo que se regía por el contrato. Se fue de viaje a Europa (a una feria en España) con “su” jefe (me pregunto si sería un viaje como el del presidente de la Corte Suprema de Justicia, con su “asistente” cuando fueron a Brasil?). Un proyecto de 4 meses y de 3 fases, tardó un año para terminar 2 fases.
Llegué a pedirle a quien era mi socio, que se sacrificara con ella (no sé si lo hizo o no, aunque para él una escoba era presa oportuna) y así calmar las estupideces de Heydi S. Llegué a pedirle que hiciera ejecutar las cláusulas del contrato y pedir una mediación… pero resultó que también mi “socio” fue un cobarde y se plegó a los caprichos de ella y de su “jefe”. Al final, no pude más y renuncié. Sin pago (mi “socio” cabalgó la plata que le dieron y se tardó más de 6 meses en pagarme) pero emocionalmente satisfecho. Muy pocas cosas en mi vida se han sentido tan bien como renunciar de esa organización. Fue delicioso decirle todo lo que pensaba a Heydi y salir para siempre de su vida. Ella fue una pesadilla y ni a mi peor enemigo le deseo que trabaje para ella, por mucha necesidad que tenga.
En fin, termino aquí el tema; no sea que por escribir de ella venga a mis sueños y se repita la pesadilla.
¿Usted odia o ama el Flujo de Caja?
La gran mayoría de ejecutivos con los que he platicado, parecen “odiar” el Flujo de Caja o relegarlo a las funciones “menores” de sus contadores. Les parece una “herramienta” secundaria de la administración y muy, muy pocos la utilizan en sus empresas para tomar decisiones o tener una mejor perspectiva del desempeño empresarial. Para ellos, realizar un Flujo de Caja más parece tomar un purgante o llevar una carga pesada y forzada.
Que ignorancia la de ese tipo de ejecutivos, gerentes y/o propietarios. Lo digo con toda propiedad: IGNORANTES!!!!!!!!! Están despreciando una de las mejores y obligatorias herramientas de la administración efectiva. Son como un beisbolista que no quiera usar un bate o un guante para jugar. Son como un corredor de larga distancia que prefiera correr descalzo. Como un futbolista que no quiera usar pelota. Que ignorantes son.
¿Y usted… tiene Flujos de Caja en su empresa? Si los tiene, lo felicito. Si no los tiene, no puedo menos que catalogarlo como un ignorante administrativo y predecir sus prontos y grandes fracasos empresariales y financieros. Y es que no estoy escribiendo del “procedimiento contable” de ingresos, egresos y saldos. Me refiero a “esa” herramienta que nos permite proyectar, discernir, analizar, prever, tomar decisiones, tomar acciones correctivas y/o preventivas; todo basado en los ingresos, egresos y saldos proyectados para un período específico y la constante verificación de desviaciones.
Los ejecutivos que no tienen un Flujo de Caja como herramienta de gestión constante y de administración de los recursos de la empresa, son como un barco sin brújula y sin radar. Como un avión sin instrumentos. Como un navegante sin mapas. Como un payaso sin circo o como un zoológico sin animales. ¿Cómo gestionar bien una empresa si no sé o por lo menos proyecto, los ingresos y egresos? Todo, TODO tiene que ver con el Flujo de Caja: la decisión de lanzar una promoción, de cambiar los precios, de incrementar el inventario, de fijar cuotas de ventas y cobros, etc. etc. etc.
Un gerente que no use el Flujo de Caja como una de las mejores e imprescindibles herramientas de administración, es como un ama de casa que no tiene un presupuesto y se gasta ignorantemente los recursos del hogar. Como ir de compras al supermercado y comprar sin ton ni son y al fin de mes preguntarse ¿Por qué no alcanzó el dinero? Todo depende de un presupuesto y no hay mejor herramienta para dar seguimiento y controlar un presupuesto, que el Flujo de Caja.
No se pelee con el Flujo de Caja, recíbalo como su mejor amigo. Abra los ojos, despierte, todo depende del dinero que entrará y saldrá de la empresa. No importa que tenga un producto estrella o el mejor equipo de vendedores; si no tiene un Flujo de Caja las probabilidades que su gestión sea inadecuada son enormes y que su “excelente” trabajo en realidad sea un fracaso en la rentabilidad de la empresa y de sus productos y servicios, que al final de cuentas es lo que tiene importancia.
Conozco empresas que parecen ser exitosas pero que a la luz de una auditoría de gestión, son un verdadero fracaso y sus gerentes caricaturas de administradores. El Flujo de Caja DEBE ser el guardián de toda la gestión empresarial. Es el filtro por el que OBLIGATORIAMENTE deben pasar todas las acciones, decisiones, procesos y procedimientos de la empresa.
¿Un nuevo cliente o proveedor? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? ¿Dar crédito? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? ¿Cambiar maquinaria, renovar la bodega, contratar más personal, etc.? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? El Flujo de Caja es como el marcador en un partido de fút. Como el marcador de velocidad o de gasolina en un carro. Como la presión en las llantas para evitar su desgaste y que tengan larga duración.
El Flujo de Caja es honrado, admirado y necesitado por los administradores profesionales. Es denigrado y hecho a un lado por los incapaces y/o por los ignorantes. El Flujo de Caja es aceptado por los ejecutivos de éxito. Es despreciado por los orgullosos y altivos. El Flujo de caja es amado por quienes sí saben de administración. Es odiado por los ejecutivos de cartón. ¿Quiere saber cómo diferenciar entre un ejecutivo profesional y otro que no lo es? Pregute por el Flujo de Caja.
Que ignorancia la de ese tipo de ejecutivos, gerentes y/o propietarios. Lo digo con toda propiedad: IGNORANTES!!!!!!!!! Están despreciando una de las mejores y obligatorias herramientas de la administración efectiva. Son como un beisbolista que no quiera usar un bate o un guante para jugar. Son como un corredor de larga distancia que prefiera correr descalzo. Como un futbolista que no quiera usar pelota. Que ignorantes son.
¿Y usted… tiene Flujos de Caja en su empresa? Si los tiene, lo felicito. Si no los tiene, no puedo menos que catalogarlo como un ignorante administrativo y predecir sus prontos y grandes fracasos empresariales y financieros. Y es que no estoy escribiendo del “procedimiento contable” de ingresos, egresos y saldos. Me refiero a “esa” herramienta que nos permite proyectar, discernir, analizar, prever, tomar decisiones, tomar acciones correctivas y/o preventivas; todo basado en los ingresos, egresos y saldos proyectados para un período específico y la constante verificación de desviaciones.
Los ejecutivos que no tienen un Flujo de Caja como herramienta de gestión constante y de administración de los recursos de la empresa, son como un barco sin brújula y sin radar. Como un avión sin instrumentos. Como un navegante sin mapas. Como un payaso sin circo o como un zoológico sin animales. ¿Cómo gestionar bien una empresa si no sé o por lo menos proyecto, los ingresos y egresos? Todo, TODO tiene que ver con el Flujo de Caja: la decisión de lanzar una promoción, de cambiar los precios, de incrementar el inventario, de fijar cuotas de ventas y cobros, etc. etc. etc.
Un gerente que no use el Flujo de Caja como una de las mejores e imprescindibles herramientas de administración, es como un ama de casa que no tiene un presupuesto y se gasta ignorantemente los recursos del hogar. Como ir de compras al supermercado y comprar sin ton ni son y al fin de mes preguntarse ¿Por qué no alcanzó el dinero? Todo depende de un presupuesto y no hay mejor herramienta para dar seguimiento y controlar un presupuesto, que el Flujo de Caja.
No se pelee con el Flujo de Caja, recíbalo como su mejor amigo. Abra los ojos, despierte, todo depende del dinero que entrará y saldrá de la empresa. No importa que tenga un producto estrella o el mejor equipo de vendedores; si no tiene un Flujo de Caja las probabilidades que su gestión sea inadecuada son enormes y que su “excelente” trabajo en realidad sea un fracaso en la rentabilidad de la empresa y de sus productos y servicios, que al final de cuentas es lo que tiene importancia.
Conozco empresas que parecen ser exitosas pero que a la luz de una auditoría de gestión, son un verdadero fracaso y sus gerentes caricaturas de administradores. El Flujo de Caja DEBE ser el guardián de toda la gestión empresarial. Es el filtro por el que OBLIGATORIAMENTE deben pasar todas las acciones, decisiones, procesos y procedimientos de la empresa.
¿Un nuevo cliente o proveedor? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? ¿Dar crédito? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? ¿Cambiar maquinaria, renovar la bodega, contratar más personal, etc.? ¿Cómo afectará los ingresos y egresos? El Flujo de Caja es como el marcador en un partido de fút. Como el marcador de velocidad o de gasolina en un carro. Como la presión en las llantas para evitar su desgaste y que tengan larga duración.
El Flujo de Caja es honrado, admirado y necesitado por los administradores profesionales. Es denigrado y hecho a un lado por los incapaces y/o por los ignorantes. El Flujo de Caja es aceptado por los ejecutivos de éxito. Es despreciado por los orgullosos y altivos. El Flujo de caja es amado por quienes sí saben de administración. Es odiado por los ejecutivos de cartón. ¿Quiere saber cómo diferenciar entre un ejecutivo profesional y otro que no lo es? Pregute por el Flujo de Caja.
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