viernes, 30 de julio de 2010

Empresarios limosneros... y con garrote.

Es increíble, es frustrante, es tragicómico, como dirían los jóvenes: es patético.

La mayoría de los gerentes/empresarios que conozco (con honrosas excepciones) son limosneros.

Lo primero que hacen es extender la mano (pero no para saludar) sino para pedir limosna. Si pertenecen a una organización siempre están pidiendo cosas y que sean regaladas. Si tienen contacto con el gobiernos les piden cosas... regaladas. Si se les ofrecen cursos, equipo, herramientas de gestión, siempre ven cómo las pueden obtener regaladas.

Y por favor, no estoy hablando de que tengan una política conciente de reducir costos. Es simplemente que tienen una mentalidad de pordioseros y el "paternalismo" de muchas organizaciones nacionales e internacionales, no ha hecho más que agravar el problema.

Cada día más, pierden el verdadero sentido de la responsabilidad propia y de que somos cada uno de nosotros los encargados de generar y administrar los recursos empresariales. Insisto en que no lo hacen por bajar sus costos o ser más rentables; es que tienen la mente embotada y distorsionada y se han convertido en limosneros en lugar de empresarios.

Si una empresa tiene problemas, busca soluciones en el gobierno: que le bajen los impuestos o trampas para no pagarlos, financiamientos que al final sean gratuitos o que en "solidaridad" le den lo que el gerente/propietario no tiene la capacidad o el deseo de generar.

Si una empresa tiene problemas busca soluciones en organizaciones de "ayuda" y como pobres huerfanitos ponen la mano para que les den aunque sea una migaja. Que sea la ONG la que los ayude, que sea tal o cual organización o embajada extranjera la que "financie" la capacitación o la asistencia técnica (y por favor, entiéndase que no estoy en contra de los muchos y excelentes programas que existen en Guatemala. Estoy en contra del paternalismo que convierte a los empresarios en inválidos administrativos). Creo firmemente que hay que enseñar a pescar y no en dar "bolsas solidarias" de pescados.

Guatemala es un país de mantenidos y limosneros. La generación propia de recursos de Guatemala no alcanzaría ni para un pan. Si no fuera por los que envían remesas, Guatemala estaría quebrada y si no en el último, en los últimos lugares de pobreza extrema. Guatemala es un país limosnero que vive de lo que otros producen en el extranjero. Y así están la mayoría de empresarios/gerentes que conozco: esperando que de "afuera" les venga la "remesa" mensual para que la empresa sobreviva; por que no puede hablarse de desarrollo y menos de crecimiento. La masa empresarial guatemalteca sólo sobrevive.

¿Qué pasó con los empresarios que usando técnicas de mercadeo y ventas, generan los ingresos necesarios y desarrollan a sus empresas? ¿Qué pasó con los innovadores, los soñadores que convierten sus ilusiones en realidades? ¿Qué pasó con los que saben invertir y convertir su siembra en una excelente cosecha? ¿Que pasó con los que saben que en todo negocio también hay que poner una buena dosis de sudor y compromiso? ¿Qué pasó con los que conocen que sólo la mejora continua se traduce en rentabilidad?

La mayoría de empresarios que conozco están aletargados, sentados, congelados, esperando que alguien venga a rescatarlos. Hoooo ¿y ahora... quién podrá defenderlos? ¿Cuándo bajará el gobierno los impuestos, cuando repartirán los millones de dólares en donaciones que recibe el estado? ¿Cuándo el Inguat o Camtur incrementarán en -por lo menos- un 2000000000% el turismo? ¿Cuándo el ministerio de Economía hará un Tratado de Libre Comercio con China para que nos entren -a cada uno- por lo menos unos 20 millones de dólares al mes? (espero que se esté notando el sarcasmo con el que escribo) ¿Cuándo el ministerio de trabajo determinará un pacto laboral para no pagar salarios y que todos los ingresos sean para el dueño y sus gerentes? ¿Cuándo habrá alguien que haga gratis, lo que los empresarios deben hacer por sí mismos?

Definitivamente el final se acerca. El cambio de sociedad está muy cercano. La debacle está próxima. Como en el final de todos los imperios, los valores, principios, ética y moral están cambiando para mal. Los empresarios son los primeros en pedir pan y circo. Son los primeros en renunciar a sus propias responsabilidades y obligaciones, Creen que sólo tiene derechos.

La mayoría de empresarios que conozco, son iguales a aquellos que después de un huracán o terremoto, no piden sino que exigen que sea el gobierno (no importa cuál) el que les reconstruya sus casas (y tienen que ser mejores que las que tenían o seguirán gritando y alegando). También exigen que los mantengan, que los alimenten, que les REGALEN todo lo que necesitan.

Para la mayoría de empresarios que conozco, es un DEBER de los demás (Gobierno, sociedad, organizaciones nacionales e internacionales, etc.) darles lo que necesitan y mejor si es GRATIS. (Tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto de cientos de miles de quetzales de costo, en donde a los participantes sólo se le cobraba una cuota única de Q300 y la gran mayoría participó en el programa completo y al final fue muy difícil que pagaran... y algunos nunca lo hicieron. No es de extrañar las condiciones empresariales de Guatemala).

Se han olvidado -o mejor dicho, prefieren "olvidarse"- que el éxito empresarial es directamente proporcional a la calidad y compromiso de sus líderes. El estado de una empresa es reflejo perfecto de sus gerentes/empresarios. Pero por supuesto, siempre es más fácil y cómodo -aunque no efectivo- que otro sea el que haga lo que uno debería de hacer. Y al final de todo, siempre se puede culpar a los demás.

Yo estoy convencido que el éxito personal y empresarial no depende de nadie más que de uno mismo. No depende del gobierno, de las ONG´s, de las embajadas o de las organizaciones de apoyo. El éxito es cosecha de lo que yo siembro.

Es por todo lo anterior, que mi juicio es que sí existen empresarios limosneros... y con garrote.

Hasta pronto...

No hay comentarios:

Publicar un comentario